Durante una reunión histórica (la primera) vecinos de VLC, sobre ruta 5 a unos 7 kms de la Villa de Merlo en San Luis, se organizaron y decidieron invertir en servicios que no da la provincia ni Merlo ni la empresa Terraloteos. Son unos 100 lotes con unas 32 casas construidas y 17 familias habitando de forma permanente.
Si bien el barrio cuenta con infraestructura de luz y agua, la limpieza de terrenos vacíos y apertura de calles complica la vida de los que viven en la urbanización. No hay servicios de recolección de residuos sólidos urbanos ni mantenimiento de luminarias ni seguridad. Por las tormentas, con el correr del agua las calles se llenan de pozos enormes y hay un badén en la avenida central que hace de desembocadura de las lluvias que bajan por el arroyo del Tigre.
No hay paradas o refugios para la gente que espera el transporte público, están a la intemperie con lluvia, sol o de noche haciendo vaivén con la luz del celular para que los vea el colectivo.
Por éstos motivos es que, reunión mediante, los vecinos tomaron la iniciativa que el Estado no toma: solucionar lo máximo posible para vivir cómodos, invertir y saber que el esfuerzo colectivo hace que mejore la situación en conjunto, las propiedades se valoricen y el barrio crezca.
Comenzaron contratando una mini pala para despejar bordes de terrenos junto a las casas, y abrir la calle central del barrio. Motivados por lo bien que quedó, decidieron avanzar un poco más: limpiar y agrandar las ocho calles del barrio y solucionar la cuestión de los pozos. También decidieron generar un pedido de recolección de residuos, una vez por semana, a un camión que pasa cerca y va hasta Cañada La Negra.





LA ZONA GRIS
En la provincia de San Luis existen las denominadas «zonas grises», espacios de terrenos, loteos en general sobre rutas que no tienen servicios ni pertenecen a ningún éjido municipal. Hay varias, y Valle de los Comechingones se encuentra sobre una de ellas, junto a dos barrios privados y un parque acuático. La diferencia sustancial es que los privados se «autosustentan» y VLC como es un barrio abierto, depende de servicios que nadie da. Obviamente pagan el impuesto inmobiliario, aunque la mayoría está de acuerdo en pagar para tener seguridad en los servicios.
Un problema que está latente es el mantenimiento de la luz pública en las calles y de la cisterna y bomba impulsora de agua. Hasta ahora las facturas de éstos items los abona Terraloteos, empresa loteadora y constructura que a través de un fideicomiso generó la obra de la urbanización. Sin embargo hace unos meses, Terraloteos «se olvidó» de pagar 4 meses a Edesal y los vecinos del barrio se quedaron sin agua y sin luz en las calles por varios días. También sucede que cada tanto varias luces se apagan o titilan y tardan meses en repararlas. Éso comenzó a preocupar.
La zona gris hace que el loteo dependa de Provincia, pero que no ofrece ningún servicio.
REUNIONES
Algunos vecinos mantuvieron reuniones con funcionarios de la Villa de Merlo y con el gerente de Terraloteos Merlo. Siempre en la búsqueda de consensos y la idea de crecer y dotar al barrio de mejoras y hechos concretos. En la reunión que tuvieron en el edificio municipal de la Villa de Merlo el secretario de Gobierno, Francisco Oviedo y la secretaria de Reordenamiento Territorial, Isaura Leiría aseguraron que el éjido de la Villa llega sobre ruta 5 hasta el límite con el loteo de La Esterlina. No cubre al barrio VLC. También dijeron que una ampliación del éjido se logra por varias vías: 1) un decreto del Gobernador, 2) el pedido del Deliberante local a provincia y luego 3) una Ley de la Legislatura provincial que extienda el mismo y arbitre un nuevo «presupuesto» al espacio que suma.
Ante esta situación los funcionarios propusieron generar una «nota» a la gobernación con copia a la privada de la Villa de Merlo, para solicitar que se posibilite la medida de inclusión y ampliación del éjido urbano, situación que la mayoría de los vecinos aprobaron y la misma está completada para enviar con firmas.
Por su parte la empresa Terraloteos se dispuso a solucionar tres cuestiones:
– Generar reunión con un vecino de otra urbanización para informar sobre la creación de una junta vecinal; – Emplazar a los vecinos a que limpien sus lotes; – Buscar la obra que Terra se comprometió hacer y solucionarla. El gerente de la empresa en Merlo, Darío Oviedo informó en una reunión con vecinos del barrio en su oficina de la avenida Del Sol, que Terraloteos se guía por el boleto de compra y venta, y aseguró que ya la empresa había complido con todas las obras comprometidas, por lo que no tienen que realizar mantenimiento de calles ni cortes de pasto, tema que le corresponde a la Provincia.
La obra que aún le queda a la empresa realizar -según el mismo boleto de compra- es la limpieza de un espacio común o público: un loteo enorme con arboleda autóctona y monte crecido sin mantenimiento. Más allá de la cuestión del cumplimiento a «rajatabla» del Boleto de Compra, Tarraloteos mantiene la estación de bombeo y el pago de facturas de luz pública en calles. Y los vecinos se interpelan, ¿Que pasará cuando la empresa no pague, quién mantendrá el servicio de luz y agua potable de todo un barrio y a sus familias?
Hoy las 32 familias que con gran esfuerzo hicieron realidad la construcción de sus casas y le dan identidad a un barrio, invirtieron en millones de pesos en todo lo que sea para la construcción en viajes y tiempo personal, aportan con su dinero al crecimiento de la Villa de Merlo en particular y con sus impuestos a la provincia en general, invierten en San Luis todos los días. Muchos de ellos votan en la provincia y los Distritos, hacen sus trámites y tienen relaciones sociales y profesionales.
Por éso necesitan que los escuchen y decidan cuanto antes, para que se sientan cuidados y les devuelvan certezas y parte de la esperanza que ellos, por su propio trabajo colectivo, generan todos los días en éste paraíso que eligieron que se llama Valle de los Comechingones, ruta 5, km 7,5 de la provincia de San Luis.

